Los receptores (parte 1)

Si bien todos los elementos del sistema de radio son críticos, el receptor es el elemento más sensible y difícil de diseñar.  Los primeros receptores eran valvulares y debían alimentarse con una batería de 90 volts (y yo me quejo de que el pack de 4,8v es pesado), lo cual hacia del conjunto pesase más de 1kg. El diseño y armado del receptor también estaba a cargo del modelista, y la estrategia adoptada por varios de estos pioneros fue probar primero el avión en vuelo libre, que era una disciplina que si conocían, y luego de calibrado le agregaron el equipo de radio. El resultado fueron estos modelos que volaban casi solos pero con la asistencia extra de un equipo de radio. Pueden ver una filmación del evento en: http://www.youtube.com/watch?v=1VB8f-e17aU&feature=related

Simple vs. doble conversión

Nuestros receptores tienen mucho trabajo que hacer, ellos deben amplificar, convertir, filtrar y demodular. Es decir que la pequeña señal recibida es amplificada, convertida, filtrada del resto de las señales, y llevada a su formato original (de-modulación) para que finalmente los servos reproduzcan el movimiento de los sticks. Pero… ¿qué es la conversión?. Bien, todo comenzó en 1918 cuando Edwin Armstrong inventó unos receptores llamados superheterodinos aún hoy vigentes. El invento se basaba en la conversión de la señal de entrada a una de frecuencia fija, llamada frecuencia intermedia, antes de realizar su filtrado y posterior demodulación. Es decir que se hace un salto intermedio a una frecuencia determinada, y esto permite tener aguas abajo etapas compartidas con filtros fijos y de producción estándar.

Repitiendo el concepto, los receptores de doble conversión dividen este salto en dos etapas, la primera conversión se hace a una alta frecuencia (10,7Mhz) para facilitar el rechazo de la frecuencia imagen, y la segunda conversión se hace a una frecuencia menor (455Khz) para poder luego usar filtros de FI estándar fijos (baratos) con un buen desempeño. ¿Qué significa todo esto en la práctica?, significa que si comparamos un receptor de doble conversión contra uno de simple el primero posee mayor capacidad para seleccionar la información de su canal y eliminar el resto, puntualmente mejor rechazo a la frecuencia imagen. En otras palabras más “alcance” y menos glitch. Un problema extra que solucionan los receptores de doble conversión, se presenta cuando hay varios transmisores emitiendo juntos a corta distancia, como ocurre los fines de semana en cualquier campo de vuelo. En esta situación las señales de cada uno de los transmisores son captadas por los otros, y estas pueden causar batidos y por consiguiente señales espurias. Solo un buen receptor de doble conversión puede soportar esta situación.

¿Cuáles son entonces las razones para fabricar un receptor de simple conversión? Son tres: el peso, el tamaño y el costo. Mirando los diagramas esquemáticos nos damos cuenta porque. Hasta aquí lo que dicen los libros: doble conversión “bueno”, simple conversión “malo”. Pero estos libros fueron escritos el siglo pasado…

Simple vs. doble conversión (segundo round)

Los avances en microprocesadores han llegado primero a los transmisores y luego a los receptores. Hoy en día hay fabricantes que ofrecen receptores que poseen un microprocesador integrado en el receptor. Este procesador digital de señales (DSP), se ocupa de “revisar” la calidad de la señal, y de acondicionarla en caso de haber ruido o si es muy baja.

Estos adelantos, sumados a las nuevas tecnologías de filtros ultra-selectivos, permiten tener hoy receptores de simple conversión con desempeños similares a los de doble conversión. Es más, a diferencia de PCM que se bloquea ante las interferencias, los receptores con DSP permiten un estado intermedio en el cual se reconstruye la señal sin bloquearse. Aclaro que solo unos pocos receptores poseen esta tecnología, y no son los más baratos.

Pero entonces… ¿por qué los receptores de simple conversión siguen teniendo tan mala reputación? Quizás se deba a los equipos diseñados para modelos “parkflyers”, esos pequeños modelos eléctricos para vuelo sport. Estos receptores están diseñados pensando en el bajo costo, bajo peso, y exclusivamente para ser usados en modelos que vuelan cerca y en lugares donde no hay otros equipos transmitiendo en la banda. Para estos fines estos receptores son magníficos, pero expuestos a las emisiones de otros transmisores o alejados de su transmisor pueden fallar. Muchos fabricantes califican a estos receptores como “no aptos” para motores glow, aunque sería más correcto decir que no son seguros para modelos “grandes”.

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Acerca de Adrián Muiño

http://www.linkedin.com/in/adrianmuino https://adrianmuino.wordpress.com/category/project-management/ Ing. Adrián Muiño Educación Ingeniero en Electrónica (UTN, Argentina) Maestría en Dirección de Empresas (EOI, Madrid) Postgrado en Marketing (UCA, Bs. As.) Project Manager Professional, PMP del PMI (USA) Actividad académica (10+ años) Profesor de Postgrado en la Univ. Católica Argentina Instructor en gestión de proyectos Actividad profesional (10+ años) Program and Project Manager (BGH SA, Neoris, Petrobras, Ericsson) Escritor de artículos (PM y aeromodelismo) Beta tester
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